Categoría "A" - Mención: UN DINOSAURIO EN EL INODORO
Autor/es: LOS DINOS
Integrantes/s:
- Dana Roberts
- Ivo Hughes
- Rodrigo Redondo
Docente: Susana García
Escuela Nº 101 - Dolavon
Había una vez un chico llamado Axel, estaba en la Escuela 101 en la clase de matemáticas (música aburrida) haciendo divisiones por dos cifras... ¡Qué difícil! Se le ocurrió pedirle permiso a la maestra para ir hasta el baño, de paso se daba una vueltita para despejarse un poco.
Por supuesto que eligió el camino maaás largo pero llegó al inodoro todo lo más lento que podía, pero enseguida vio algo extraño en el fondo que se movía, era como una especie de víbora… Por curiosidad metió la mano y quiso sacar lo que había pero, para su sorpresa, sintió que cada vez debía hacer más fuerza ¡Esa cosa era más pesada de lo que creía! Tironeó y tironeó y tironeooo… (fx ruido estruendoso) Hasta que cayó de espaldas sobre el suelo. Justo en ese momento se da cuenta que lo que esta frente a él es nada más que una ¡bestia gigantísima! Intentó escaparse caminando como una araña, (música de acción), pero entre el piso mojado… Los restos de cerámica del inodoro, azulejos y pisos que seguían cayendo como una lluvia de meteoritos, y los chorros de agua que salían con fuerza de las cañerías rotas ¡Ssssssssss! Axel no pudo avanzar y lo único que hizo fue agacharse en un rincón (no sé para qué).
Mientras tanto la maestra ya había salido a investigar que había ocurrido porque tardaba más de la cuenta. Cuando entró al baño y vio todo lo que vio... Empezó a gritar como loca ¡Ahhhhhhhh! Toda la escuela se enteró: los porteros, la directora, los vecinos más cercanos y también los más lejanos… Todos corriendo a la escuela para ver ¿¡qué pasaba!? La bestia era un dinosaurio que estaba tan asustado como todos los que estaban en el baño, movía su cola de un lado a otro como para protegerse, pero a la vez levantaba más polvos y escombros todavía. (fx mucho bullicio y ruido de cosas que se rompen, gritos) Era tanto el escándalo que ¡nadie podía escuchar nada! De pronto sobresalió una voz firme y seca que dijo: ¡Silencio! (...)
Todo el mundo se quedo MUDO.
Solo soy un maestro y quiero contarle la verdadera historia…
– ¿Quieren saber todo sobre mi especie?
– ¡Sí! Gritaron los chicos a coro (ahora todos más tranquilos)
– Hace millones de años aquí, en este lugar donde están pisando ustedes ahora, vivíamos nosotros los dinosaurios… Como yo que soy un saurópodos, porque tengo una cola y un cuello largo, un cuerpo muuuuy pesado, camino en cuatro patas porque me pesa mucho la pancita para caminar en dos, y como hierbas, hojas de helechos, cícadas, araucarias, plantas muy altas, blandas, verdes y tiernas muy distintas al algarrobillo, coirón o tuna que ven ustedes ahora. Mi nombre es Patagosaurus, sacándose un pedazo de papel higiénico que le colgaba de la cabeza, y soy una de las especies más grandes que habitó este suelo. Nuestros principales enemigos eran los terópodos, por ser carnívoros, especialmente el Carnotaurus… ¡Era el más compadrón de todos! Ellos sí tenían un cuerpo más liviano y caminaban en dos patas. Siempre se dedicaron a perseguirnos pero no siempre lograban convertirnos en su alimento… Nosotros usamos nuestra cola y nuestro cuello para defendernos… Pero no éramos las únicas criaturas. También había especies más pequeñas como los voladores, por ejemplo…
(fx ruido del timbre)
Todos se asustaron… Pero el que corrió desesperado dando rugidos y zancadas entre los chicos fue el Patagosaurus, que se tiró de cabecita de vuelta al inodoro desapareciendo definitivamente.
FIN